19.1.12

Punto y final... y volver a empezar

Generalmente, cuando un novio te deja, sea por la razón que sea, mantienes la esperanza de que te llamará o enviará un mensaje diciéndote que ha cometido un gran error y que no puede vivir sin ti…

El primer día las horas pasan lentamente. Esperas esa señal divina… pero no llega. Luego pasan días enteros. Lloras, te lamentas con tus amigas, y cada vez que miras el reloj te desesperas más y más.

Al cabo de una semana de no saber absolutamente nada de él, empiezas a entender y a darte cuenta de que él no se arrepentirá de haberte dejado, y, por lo tanto, no recibirás noticias suyas.

Es a partir de ese momento que empiezas a ser fuerte. Dejas las lágrimas a un lado y empiezas a reírte con tus amigas. Sigues teniendo esos momentos de bajón cuando piensas en él… pero ya no es lo mismo. La imagen idealizada que tenías de él empieza a emborronarse, y es ahora cuando ves que no es tan perfecto como querías creer.

Es ahí cuando te sientes preparada para enfrentarte al mundo. Tienes ganas de ligar y coquetear un poco con alguien, de sentirte deseada.

Y cuando piensas eso es que las cosas ya están volviendo a su sitio. Y sabes que todo irá bien. Pase lo que pase. Y que serás feliz. 

4 comentarios:

  1. Si =) es verdad. Cuando pasa el dolor es cuando te das cuenta de todo y sigues con tu vida. Sonriendo ^-^

    Joo ya echaba de menos tus textos =D

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  2. Lo has descrito a la perfección guapi. Son etapas que hay que pasar pero que te ayudan a ser más fuerte :)

    Un besazo

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  3. Las despedidas duelen, siempre. Pero con el tiempo y aceptando la realidad las cosas empiezan a ir bien, y como escribiste, te das cuenta de que puedes volver a ser feliz.
    Besos agridulces♥

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  4. me encantó el optimismo de este escrito, hay que ser fuertes y seguir. saludos.

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