15.3.11

Una tarde tranquila

Cojo la manta de encima de la cama y me envuelvo con ella como si fuera un canelón. Me siento en la mesa de mi habitación con un suspiro. No tengo ganas de hacer nada. Bueno, algo sí, pero nada que requiera demasiado esfuerzo físico o mental. No tengo ganas de hacer deberes, no tengo ganas de estudiar… me da hasta pereza coger el libro de la mesilla de noche. Los ojos se me van hacia la ventana de mi habitación y miro la terraza. Parecía que la lluvia había cesado y que hasta podría salir afuera para respirar el aroma de tierra mojada… pero no me atrevo a salir de la seguridad de mi ático.

Un trueno me asusta y me obliga a mirar al cielo. Es gris. Hace apenas media hora parecía que un poquitín de luz solar se atrevería a apartar las nubes… pero ya llueve y cada vez está más oscuro.
La verdad es que me siento un poco tonta, mirando por la ventana sin hacer nada. Había pensado que podría mirar alguna película o alguna serie, pero la tarde pasaría sin darme cuenta, y quiero aprovechar este momento de paz que me rodea. Sólo oigo las gotas que golpean la pared y el tejado. De vez en cuando algún coche pasa por la calle, pero nada más. Todo lo demás es tranquilidad.

Por eso me gustan las tardes como ésta; para quedarme encerrada en mi ático, para mirar los brillantes tejados vecinos desde la ventana, y para no oír nada más que la melodía de la lluvia. 

3 comentarios:

  1. Y... Ésa es la magia de los días de lluvia. Que limpian la ciudad, un poquito, del ruido y la prisa.

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  2. Bello blog, lindos textos, fotos que coinciden con la estética... ¡redondito! Felicidades.
    Un abrazo

    PD: te invito a conocer los míos.

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  3. Esos instantes mágicos son increibles. A veces tambien puedo disfrutar de un momento asi, y te aseguro que no lo cambiaria por nada. Son momentos en los que reflexiono, me imagino cosas, me pierdo entre miles de recuerdos de momentos felices, o simplemente estoy, como vos decias, sentado, mirando por la ventana del living.
    Esas tardes de lluvia me encantan (aunque más de un dia lluvioso me aburre)... Pero sin dudas es hermoso estar una tarde de lluvia, en mi cuarto; tomando un buen café caliente, escuchando musica y mirando por la ventana. Me trae una paz y una sensación de libertad que no puedo explicar con palabras... Y en esas tardes, también, suelo escribir las cosas que después subo en mi blog. Me sirven de inspiración para imaginarme miles de cosas que quizás no se me ocurren en otro momento; y eso me encanta..

    Peter//

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