24.5.11

Nuestra imagen

Hace casi dos años que no le veo y sigo echándole de menos. Cuando cierro los ojos todavía le veo, todavía distingo su rostro. Y no le veo solo. Estamos los dos, juntos, abrazados, como si pudiéramos estar siempre así: felices, cómodos, teniéndonos el uno al otro. Pero cuando vuelvo a abrir los ojos me doy cuenta de que todo eso son apenas recuerdos que mi mente no para de repetir una y otra vez, como si mi disco duro se hubiera rallado.

Suspiro.

Han pasado muchos meses desde esa imagen, desde esas mariposas en el estómago; pero vuelvo a tener una pizca de esperanza. Dentro de dos meses le veré de nuevo, y sólo tengo ganas de correr e ir a buscarle.

Quiero verle, abrazarle, besarle… sentirme segura al amparo de su cuerpo. Quiero volver a sentir lo mismo que la última vez que le vi. Y más.


1 comentario:

  1. Es extraño que las situaciones se topen entre ellas y sean casi las mismas pero con otras personas, con otros desenlaces, pero la situacion... siempre es la misma...
    dejo un saludo
    Atte una viajera de blog

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